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Te contamos los tipos de Bocados para Caballos: Cuando poner a tu caballo el Bocado.

Los bocados para caballos (en algunos sitios llamados frenos) suelen utilizarse desde una fase muy temprana de la doma. Aquí queremos analizar cuál es el mejor momento para introducir esta herramienta y la forma correcta de utilizarlo. Es un hierro sumamente fuerte que si no se lo ocupa con mucho cuidado, la boca del caballo puede ser seriamente lastimada.

Inicialmente revisaremos de forma breve los tipos de bocado que existen y sus características, para inmediatamente analizar la forma de usarlos.

Características de los bocados

Los bocados para caballos son hierros que se introducen en la boca del caballo para su dirección y control.

Básicamente están compuestos de dos piezas laterales (patas o camas) unidas por un “cañón” central que es la pieza que entra en la boca. Lleva las siguientes piezas complementarias: ganchos para la cadenilla, cadenilla y anillas para la rienda.

El cañón tiene un desveno (curvatura) en su parte central que actúa sobre el paladar y  permite cierta libertad en la lengua.

Los diseños pueden variar de acuerdo al tipo de equitación y a la región donde se la practique, pero el funcionamiento es el mismo con muy ligeras variaciones. Aquí presentamos un bocado de doma clásica y sus respectivos componentes.1

  1. Alacran
  2. Desveno
  3. Portamozo
  4. Farolillo
  5. Cañones
  6. Cama
  7. Barra
  8. Farol
  9. Anillas
  10. Calamón
  11. Cadenilla

  1. Tipos de bocados para caballos

     

  2. Los han incluido algunos detalles diferenciadores tratando de dar, por un lado, mejor funcionalidad, y por otro  mayor estética a la pieza. Los más conocidos son los que se usan en doma clásica, doma vaquera y doma western.

    El bocado en doma clásica se usa en conjunto con un filete articulado, mientras que los demás se utilizan de forma individual.

    Momento adecuado para introducir el bocado

    En todo tipo de equitación, el bocado no debería ser introducido al inicio de la doma.

    Primero se debe enseñar al caballo que respete un cabezón (jáquima de trabajo con tres anillas), luego pasar el mando al filete y por último, introducir el bocado para afinar las ayudas con un caballo de nivel avanzado.

    Los tiempos e implementos que se utilizan en las distintas domas son diferentes, en cualquier caso el caballo joven debe haber pasado durante un buen tiempo trabajando con filete, saber “estar en la mano” y tener el suficiente “equilibrio“, caso contrario su boca puede “dañarse” de forma irreversible.

    Habrá alguien que diga que el bocado sirve desde el principio. Lo que yo puedo mencionar es que he visto muchos caballos lastimados y resabiados por un mal uso del bocado. Acá nuevamente debo decir que más importante que la herramienta es el conocimiento del jinete y la sensibilidad ecuestre que posea.

La acción de las piernas en equitación: ¿qué errores evitar?

Cuando montamos un caballo, disponemos de tres ayudas naturales, que son: las piernas, el asiento y las manos. Por medio de nuestro cuerpo debemos generar un nuevo lenguaje para comunicarnos con el caballo. La acción de las piernas en equitación cumple un papel fundamental. A través de ellas podemos realizar prácticamente todas las peticiones al caballo. Si logramos esto, dependeremos cada vez menos de nuestras manos y por lo tanto, la boca del caballo que es una zona extremadamente sensible se verá menos afectada.

Entonces, como jinetes/amazonas debemos aprender este nuevo lenguaje. Nuestras piernas ya no servirán de la misma forma que cuando caminamos. Ahora nuestras piernas deben estar “libres” como para dar distintas señales al caballo. El apoyo sobre el estribo será mínimo, únicamente lo necesario para no perderlo. Nuestro equilibrio dependerá más de nuestro asiento que de nuestras piernas y/o manos.

A continuación vamos a ver cómo usar correctamente nuestras piernas y qué errores debemos evitar al montar un caballo.

La funciones principales que cumplen las piernas son:

Transformar el instinto de huída en ganas de ir hacia adelante
Mantener los posteriores del caballo activos
Controlar la rectitud del caballo
Incurvar al caballo e indicar la dirección
Impulsar al caballo lateralmente
La acción de las piernas en equitación
Hay varias alternativas para usar las piernas cuando montamos un caballo. El arte ecuestre consiste en combinar estas alternativas y darles la intensidad adecuada de acuerdo al movimiento requerido.

Primero hay que considerar que la pierna incluye el muslo, la rodilla, la pantorrilla, el tobillo y el talón. El muslo debe caer relajadamente sobre el caballo, la rodilla debe conservar su adherencia a la montura, las pantorrillas deben permanecer ceñidas al cuerpo del caballo manteniendo un ligero contacto, el tobillo flexible y el talón cargado algo de peso para nivelarlo, fijar la pierna y mantener el estribo en su sitio.
Uso pasivo o activo
La pierna pasiva es la que mantenemos un ligero contacto a través de nuestra pantorrilla. Cuando se requiere una señal determinada, las piernas se activan con una presión alternante y no con un apretón constante. Esta presión podrá variar desde leve a fuerte pero lo ideal es que el caballo obedezca a suaves peticiones y no a golpes repetidos porque se hará cada vez más insensible a las piernas. Aquí conviene mencionar que un breve toque de fusta es mejor correctivo que aplicar mayor fuerza con nuestras piernas.

Uso igual o aislado
Partimos del uso por igual en las dos piernas con un contacto ligero para mantener al caballo con ganas de ir hacia adelante.

Por otro lado, podemos aplicar de forma aislada para: 1) activar uno de los posteriores del caballo, 2)para mover al caballo lateralmente y 3)para evitar que se salga la grupa cuando el caballo está recorriendo por un círculo o en las esquinas de la pista.

Aplicación sobre la cincha o detrás
La posición normal de la pierna será con la punta del pie sobre la cincha de esta manera el talón forma un línea recta con el brazo del jinete/amazona. En esta posición el jinete/amazona puede activarla o mantenerla pasiva. Además puede aplicarla en conjunto con la pierna contraria o usarla de forma aislada. De estas diferentes opciones va a depender la reacción del caballo.

De distinta manera, la pierna puede ser colocada un palmo por detrás de la cincha para: reforzar el lado exterior en una incurvación y para controlar la rectitud mediante el sostenimiento de la grupa.

Los errores más comunes que debemos evitar son los siguientes:

Piernas excesivamente detrás o delante
Rodillas y punta del pie apuntando hacia afuera
Rodillas apretadas fuertemente o por el contrario despegadas de la montura
Dar talonasos repetidos y fuertes ante una desobediencia
Apoyo total sobre el estribo para solventar el equilibrio del jinete/amazona
Notas:

Si bien hemos descrito la acción de las piernas por separado, siempre se usan en conjunto con el asiento y las manos del jinete/amazona
La información aquí expuesta corresponde al adiestramiento (dressage) de caballos. Para otras disciplinas el uso puede ser algo diferente. Por ejemplo para el salto de obstáculos, la pantorrilla puede caer natural y verticalmente, sin contacto la mayor parte del tiempo, tocando al caballo solo cuando sea necesario. Además en este caso el estribo estará de 3 a 5 puntos más arriba, la pierna se adelantará y el ángulo muslo-pantorrilla se cerrará.

7 consejos para proteger a tu caballo de las moscas en verano. Los insectos no solo son molestos, también pueden producir enfermedades en la piel. Ventajosamente existen algunas formas de proteger a tu caballo de las moscas que se presentan en mayor cantidad durante la época de verano.

Vamos a ver los efectos que producen las picaduras de insectos y algunos consejos para la protección de tu caballo. Tipos de moscas que afectan al caballo
Una variedad de insectos pica a los caballos. Entre los más comunes y molestos están los mosquitos del género culicoides, que son bastante pequeños (0,5 a 3 mm de longitud) también se los conoce como moscas enanas o de arena. Esta especie suele presentarse en mayor cantidad en zonas pantanosas. En el siguiente documento puedes encontrar más datos sobre este insecto.

Otro tipo de insecto que afecta al caballo es el tábano o “mosca del caballo”. Esta mosca es de las más grandes (5 a 25 mm) y su actividad suele darse durante el día. Evitan zonas oscuras o sombreadas y durante la noche son inactivas. Mayor información puedes encontrar en hablemosdeinsectos.com
Los efectos que produce una picadura de insecto pueden ir desde una simple molestia hasta una enfermedad de la piel o incluso enfermedades de transmisión viral como la enfermedad equina africana o la encefalomielitis equina.

Gran parte de las picaduras no son perceptibles. El tábano puede producir una zona endematosa mayor (bulto) en el sitio de la picadura. Estos bultos desaparecen con bastante rapidez por lo que normalmente no hace falta ningún tipo de tratamiento.

Hipersensibilidad a los insectos
Hay caballos que desarrollan dermatosis prurítica (alergia) a la saliva que dejan los insectos después de picar. Esta predisposición se piensa que es genética, sin embargo cualquier raza, sexo, edad o capa puede adquirirla. Las zonas del cuerpo del caballo mayormente afectadas son la base de la cola y la crinera. No obstante pueden haber cientos de picaduras repartidas por todo el cuerpo, por lo cual se puede producir un prurito (picor) generalizado.

¿Qué es el eczema?
El eczema es una enfermedad estacional que suele presentarse entre los meses de abril y octubre. Cuando la alergia se ha implantado el caballo sufre un picor extremadamente intenso por lo cual intenta rascarse en algún árbol, poste, bebedero, etc. Puede revolcarse, rascarse entre las orejas con las pezuñas traseras o darse de patadas contra la piel irritada del abdomen. Esto produce una pérdida de pelaje en las zonas afectadas y queda tan despellejado que rezuma líquido seroso llegando incluso a sangrar. Estas zonas abiertas atraen más a las moscas y el proceso se convierte en un “círculo vicioso” que solo termina con el cambio de estación.

Aunque el benzoato de bencilo es un calmante y un repelente, el tratamiento más importante incluye evitar que las moscas piquen al caballo. Los asteroides son capaces de eliminar la irritación pero deben usarse con mucha precaución porque puede originar una laminitis.

Consejos para proteger a tu caballo de las moscas
Realmente es muy complicado controlar la mordedura de moscas en una época en que su presencia es masiva. Pero sí podemos reducir su acción mediante el uso de repelentes, implementos especiales y siguiendo ciertas reglas básicas. Siempre que sea posible eliminar zonas pantanosas, charcos, restos vegetales, estiércol, porque es allí donde proliferan las larvas de los insectos. Al menos deberíamos tener separados de estas zonas a los animales de mayor riesgo.
Mantener estabulado a los caballos con mayor predisposición a las alergias, durante las horas de mayor incidencia de mosquitos (al amanecer y al anochecer)
Cerrar con malla delgada los huecos de puertas y ventanas del establo.
Aplicar productos grasos en crines y cola para impedir que los mosquitos lleguen a la piel
Nunca cortes la cola de tu caballo. Esto es muy perjudicial para su defensa natural. Los caballos emplean su cola dando latigazos a las moscas que los asedian.
Usa repelentes de fabricación comercial o casera. Los repelentes comerciales generalmente utilizan productos químicos que incluyen piretrinas. En cuanto a los repelentes de fabricación casera puedes probar mezclando un litro de vinagre de manzana más una taza de agua más una cucharada de aceite esencial de eucalipto.
En el mercado existen también implementos como máscaras y capas tipo malla que cubren las zonas vulnerables.
Si tienes otra idea para proteger a tu caballo de las moscas, por favor háznosla conocer abajo en comentarios (necesitas estar logueado o registrado).

Fuente: https://www.expertoecuestre.com/proteger-a-tu-caballo-de-las-moscas/

Psicología del caballo: un conocimiento imprescindible para todo criador o jinete.
Ahora vamos a profundizar sobre la psicología del caballo. Hablaremos acerca de las reacciones que tienen los caballos frente a los estímulos que nosotros les propiciamos.

Cuando se encuentran en un ambiente doméstico, los caballos son introducidos a espacios ajenos a su naturaleza. Estos son lugares donde pueden tener molestia, temor y llegar incluso al pánico. Por otro lado, al ser montados, sus jinetes amazonas no siempre tienen un “buen criterio” para impartir órdenes, de tal forma que el caballo se confunde y puede reaccionar de forma muy hostil.

Como criadores y/o jinetes es imprescindible que conozcamos a fondo sobre etología y psicología del caballo. Mucho va a depender de esto el bienestar de nuestros caballos y la respuesta favorable que den a nuestros requerimientos.

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Cuando están pastando, los caballos delimitan imaginariamente a su alrededor un área de seguridad personal. Esta zona incluye un diámetro aproximado igual a la longitud de dos caballos. Acá solo puede ingresar alguien que comparta vínculos familiares, de amistad, por juegos o por aseo mutuo.

Cuando inicia nuestra relación con un caballo solo podremos ingresar a su zona de seguridad si no somos vistos como depredadores. Es así que debemos presentarnos con una posición corporal baja y sin mirarlo de frente. Daremos dos pasos hacia adelante y uno hacia atrás de forma que nos acerquemos muy lentamente. Debemos prever un tiempo considerable para esta acción. Necesitamos tener mucha calma y paciencia. Es mejor esperar hasta que el caballo nos permita el acercamiento, así un buen resultado será mucho más duradero.
Es importante considerar que aunque un caballo esté domesticado y adiestrado nunca perderá sus temores naturales ni sus mecanismos instintivos de huida. Lo que para nosotros es normal y pasa desapercibido, para los caballos puede ser motivo de una reacción inesperada u hostil.

Cuando nos acercamos por detrás es bueno hablar y hacer notar nuestra presencia porque el caballo podría reaccionar con una coz que para él solo será una reacción defensiva.

Para entender las reacciones de los caballos debemos intentar pensar como ellos, solo así disminuimos las sorpresas desagradables o peligrosas.
Clima
Los caballos se ponen nerviosos con las tormentas en especial si son eléctricas. Debemos tener mucho cuidado en el material que utilizamos para separar paddocks o potreros, para que en una eventual huida no se lleguen a hacer mayor daño.

En días despejados y soleados de invierno están predispuestos a la actividad, incluso se revuelcan en la nieve para rascarse y juguetear. En cambio en días calurosos y secos de verano suelen estar desanimados por el exceso de calor y los molestos insectos que les abruman. Cuando salgamos a cabalgar habrá que tomar en cuenta el clima y la predisposición del animal a trabajar durante largas jornadas.

Vivienda
Los caballos son atletas que les gusta pastar en grandes extensiones abiertas por lo tanto no es buena idea encerrarlos en un establo de pocos metros cuadrados. En ese estado de soledad y aburrimiento no es difícil que acaben desarrollando los llamados “vicios de cuadra”. Si por razones de falta de espacio exterior, seguridad o facilidad en el manejo, llegamos a estabularlos, deberán poder salir a pastar la mayor parte del tiempo y por otro lado los establos deben diseñarse de tal manera que causen el menor estrés. Puedes ingresar a este artículo para ver algunas características de un establo con el mínimo de efectos negativos.

Remolques
Los vehículos para trasladar caballos les generan también mucha ansiedad. Son sitios muy pequeños, oscuros, cubiertos y en movimiento. Es posible preparar a los caballos para que poco a poco pierdan el miedo a estos espacios. Aquí les dejo un video de Michael Peace quien tiene una muy buena técnica para este efecto.

Objetos extraños
Se dice que los caballos “huelen” el peligro. Son extremadamente sensibles a objetos desconocidos y lo más común es que eviten pasar por charcos, corrientes de agua o puentes. En carreteras las líneas pintadas y las rejillas del alcantarillado suele darles temor. Lo mismo ocurre con objetos como papel o plástico que al ser levantados por el viento pueden ocasionar un gran susto al caballo.

Como decíamos anteriormente nunca se volverán insensibles a ciertos elementos que salen de su ambiente natural, pero sí podemos disminuir las reacciones violentas realizando un proceso cauteloso y pausado de acercamiento a estos objetos extraños hasta que su presencia se “normalice”.

Artículo relacionado: Etología del caballo: conocimientos prácticos

Referencias bibliográficas:

Luz Aguilar Espinosa (2008). “El caballo: características, educación y cuidados”
Jo Bird (2004). “Cuidado natural del caballo”

Psicología del caballo: un conocimiento imprescindible para todo criador o jinete

ETOLOGÍA Y PSICOLOGÍA DEL CABALLO.
Este artículo pretende realizar una síntesis sobre etología y psicología del caballo, mediante la cual podamos adquirir conocimientos sencillos y prácticos que nos permitan mejorar la relación con nuestros caballos y por ende el adiestramiento que les proporcionamos.

La etología es la ciencia que estudia el comportamiento animal, con mayor preferencia de las conductas instintivas en medios naturales. Entonces, la etología del caballo se refiere al comportamiento de este animal en su habitat natural.

Por otro lado y de forma complementaria tenemos a la psicología del caballo que se refiere al modo en que los caballos entienden ciertos estímulos y señales, y a la reacción que estos les provocan, más bien en un ambiente doméstico.

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TABLA DE CONTENIDO
Instintos naturales
Grupos sociales
Jerarquías
Comunicación
Señales sonoras
Posturas y movimientos corporales
Cabeza, orejas y boca
Instintos naturales

El instinto más básico que tienen los caballos es la huída, que es un mecanismo de defensa para sobrevivir durante miles de años a los ataques de depredadores carnívoros como lobos y pumas.
Pasan en un estado de vigilancia permanente, incluso dormitan de pie sobre sus patas.
Poseen un instinto gregario que hace que los caballos se sientan a gusto en un grupo y prefieran la compañía de sus congéneres a la soledad.
Se revuelcan en la hierba, la arena, el fango o la nieve, para asearse, desprenderse de molestos insectos y librarse de picores.
Practican rituales de aseo mutuo
Grupos sociales
El harén es el núcleo social formado por el semental, las yeguas y sus crías de hasta 2 años. En ocasiones pueden unirse circunstancialmente dos o más harenes pero cada macho tendrá acceso exclusivo a las yeguas de su propio harén.

Existen otros grupos de machos solteros de entre 2 y 6 años, que pueden incluir a caballos maduros (15-17 años) que ya hayan cedido su harén. Los potros a partir de los 6 años buscarán formar su propio harén.

Jerarquías
Normalmente el líder de la manada es el semental aunque esto no siempre es así, pudiendo desempeñar este papel una yegua de temperamento más fuerte.

Frente a una amenaza, el líder conduce y protege al grupo desde atrás, mientras que la yegua madrina es quien va adelante y se dirige a zonas de mayor protección.

Los caballos siempre siguen a otro de rango superior. Esto hace que huyan del peligro sin dispersarse con lo que su probabilidad de sobrevivir es mayor.

Un caballo de rango inferior nunca sobrepasa a otro de mayor rango. Normalmente se ubica atrás y diagonal, llegando solamente hasta las espaldas de su superior.

Comunicación

Señales sonoras
Relinchos: Saludo, reconocimiento y cortejo
Bufidos: Excitación nerviosa
Chillidos: Provocación, excitación o enfado (por ejemplo las hembras durante el cortejo)
Bramidos: Gritos de lamento por rabia o temor intenso
Quejidos: Lamentos por esfuerzos continuos ( por ejemplo cuando paren o sufren un dolor muy agudo)
Gemidos: Sonidos que emiten cuando son montados o se levantan con mucho esfuerzo
Murmullo “humprf”: Estado de ánimo distendido y satisfecho
Posturas y movimientos corporales
Curvatura de su contorno poco marcado: Tranquilidad y relajación
Contorno curvado al máximo y músculos marcados: Exitación, señal de alarma
Cuello bajo con movimiento serpenteante: Para empujar la manada
Movimientos laterales de cuello: Cuando algo les disgusta
Retorcer el cuello: Frustración , intención hostíl, como si se desconectara de la realidad por unos instantes
Manoteo contínuo: Frustración o disgusto por no poder acceder a algo que desea
Cola levantada: Nerviosismo o excitación
Cola caída: Calma o desinterés
Poner la cola en “L”: Tensión, miedo, peligro de coz
Cabeza, orejas y boca
Sacudir la cabeza hacia atrás: Deseo de escapar, frustración o rechazo. Peligro de que se encabrite
Sacudir la cabeza hacia adelante: Señal de amenaza y posterior ataque
Mover la cabeza lateralmente: Señal de agobio y molestia
Orejas levantadas: Señal de alerta
Orejas hacia los lados relajadas: Distensión y descanso
Colocar orejas hacia atrás: Atención posterior , temor o sumisión
Orejas hacia atrás aplastadas y pegadas al cuello: Terror o furia
Boca cerrada y relajada: Estado de ánimo placentero
Boca abierta enseñando dientes: Tensión o enfado
En potros boca abierta y castañeteo: Sumisión ante caballos mayores
En machos levantar labio superior y enseñar dientes: Respuesta “Flehmen” (olor de orina de yegua en celo u olores muy fuertes que no están acostumbrados a percibir)
Ollares inflados: Estado de ánimo agitado
Ojos desorbitados: Sensación de pánico
Mentón tenso o arrugado: Estado de ánimo conflictivo
Sacar la lengua: Inseguridad, vacilación, estorbo
Hasta aquí hemos visto las principales características del caballo desde el punto de vista etológico. Es nuestro deber tomar en cuenta este comportamiento natural y aplicarlo a nuestra relación diaria tanto en la cría como en el adiestramiento. En el siguiente artículo nos concentraremos en la sensibilidad de los caballos ante los diferentes estímulos que reciben de los humanos, y cómo mejorar esta relación donde debe primar el respeto mutuo.

Articulo relacionado: 8 Consejos de crianza de caballos

Referencias bibliográficas:

Luz Aguilar Espinosa (2008). “El caballo: características, educación y cuidados”
Jo Bird (2004). “Cuidado natural del caballo”
“Diccionario de psicología científica y filosófica”

https://www.expertoecuestre.com/psicologia-del-caballo/”>

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Sumisión es sinónimo de obediencia, no de sometimiento.

La sumisión del caballo es un concepto que puede ser fácilmente confundido con el sometimiento. En este artículo vamos a aclarar cuál es la diferencia y su importancia en el proceso de adiestramiento equino.

Al igual que otros animales domésticos, el caballo requiere de ciertas normas de convivencia para que esta relación sea viable. El respeto debe ser mutuo, pero el “mando” debe estar a cargo del ser humano. Cuando un jinete/amazona tiene el suficiente conocimiento, paciencia, respeto, liderazgo y amor hacia los caballos, las órdenes que imparte serán gratamente aceptadas por el animal.

Mentiría al decir que un caballo sale de su establo o prado contento a trabajar con su jinete/amazona. Debemos tomar en cuenta que la naturaleza del caballo es pastar junto a sus congéneres. Sin embargo puedo afirmar que las molestias para el caballo serán mínimas si realizamos correctamente nuestro papel de jinetes/amazonas.

 

Fuente

En el post de hoy vamos a conocer de forma más técnica el equipamiento del caballo. Nos adentraremos un poquito en el mundo de la tradición, de los materiales naturales y la fabricación artesanal. Cuando los maestros y aprendices realizaban maravillosas piezas, todas ellas únicas, fácilmente reparables y con una vida útil sin fecha de caducidad.

La montura vaquera española, aquella que ha servido bien a generaciones enteras desde tiempos inmemoriables y que ha sabido vestir a los caballos españoles y jacas como ninguna otra. Toda una seña de identidad.

La silla vaquera o “montura vaquera” como es conocida tradicionalmente en tierras andaluzas, tiene su origen en las antiguas sillas árabes. Se construye para ser utilizada durante mucho tiempo, en condiciones adversas y de duro trabajo, como sucede en las largas jornadas faenando con el ganado bravo.

Lo maravilloso de estas sillas, es que el dorso del caballo no sufre tanto el impacto que ejerce la silla con el peso del jinete durante la monta y la libertad de movimiento que ofrece al caballo. La cruz queda completa y absolutamente libre , sin apoyo alguno de la montura sobre ella, al igual que las vértebras de la columna.

En Guarnicioneria Rubio fabricamos este tipo de monturas totalmente de forma manual y con materiales naturales de primera calidad.

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El armazón o albardón, es el “esqueleto” de la silla. Se cosen a mano dos lonas en color blanco de algodón. Se forman unas canalizaciones paralelas en horizontal, que se rellenarán con paja de centeno para que la montura adquiera “cuerpo”. Este relleno debe adquirir la dureza justa, pues si queda muy duro no podrá adaptarse al asiento del jinete, y si queda muy blando se deformará en seguida. Por eso la labor del guarnicionero es tan especial, porque sabe con certeza cómo se debe hacer correctamente.

La concha, esa parte en la zona de atrás en forma de abanico, se hace con tacos de paja de centeno cosidos y trabajados hasta que se consigue la forma y el tamaño deseados. La perilla, en la zona delantera, se hace de igual forma.

Después, viene el empellejado, proceso en el que la concha y la perilla son recubiertos de cuero de vaca que ha pasado 24 horas en agua y al que se le ha quitado el pelo y la grasa. Al no estar curtido (proceso en el que se añaden productos químicos), el cuero adquiere una resistencia prácticamente indestructible y queda elástico a la vez.

Una vez se tiene esta fase hecha, se procede a “vestir” el armazón o albardón con cuero negro o marrón brillante.

El basto o bastes de la silla, se rellenan de pelo natural, con las crines. Estas, al ser fibras capilares separadas y de caballo, ofrecen dos ventajas:

  1. Transpiración. Por lo que los bastes se secan más fácilmente después de trabajar con el caballo.
  2. No produce ningún tipo de alergia en la piel del animal.

Por supuesto, lo idóneo para la salud del dorso del caballo, es alternar el uso de diferentes sillas, por lo que podemos utilizar una silla de doma o de uso general para entrenamientos y una vaquera para paseos por el campo. Actualmente pesan entre 7 y 12 kilos. Con esta práctica, conseguiremos fortalecer el dorso de nuestro caballo. Se coloca la tradicional zalea de borreguillo natural (de oveja) sobre la montura y ¡listo! Suave y blandita para el jinete, y en definitiva, una silla que se amolda al cuerpo del caballo como un guante.

En Guarnicioneria Rubio puedes encontrar multitud de monturas vaqueras, además si no encuentras una que te guste puedes solicitar que te hagan a medida a tu gusto. Echa un vistazo a nuestra tienda online y visualiza nuestros productos, todos ellos hechos con materiales de primerísima calidad.

 

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Quieres saber cómo domar un caballo? Cuando acabas de adquirir uno, aunque legalmente es tuyo, en realidad él no se sentirá de la familia a menos que te ganes su confianza. No podemos olvidar que, por muy acostumbrado a la presencia de los humanos que esté, del mismo modo que no hay un sólo equino igual tampoco las personas somos iguales. Nuestro carácter, nuestra forma de actuar, nuestros movimientos,… todo es único, y nuestro futuro amigo peludo lo sabe.

Por eso, cuando nos preguntamos cómo domar un caballo tenemos que tener muy presente que a menos que lo tratemos con respeto, paciencia y cariño, no conseguiremos disfrutar de la compañía de este magnífico animal.

 

¿Cómo ganarse la confianza de un caballo?

El primer paso para aprender cómo domar un caballo reside en que el animal confíe en ti. Para ganarse la confianza de un caballo en realidad tenemos que actuar del mismo modo que lo haríamos si quisiéramos hacernos amigos de cualquier otro animal doméstico, sólo que mucho más grande y fuerte ? . Esto significa que hay que observar sus movimientos y su mirada para saber hasta dónde nos va a permitir llegar. Por ejemplo, si nos acercamos demasiado y vemos que gira su cabeza y/o empieza a mover sus patas de forma nerviosa, lo mejor será que demos un paso atrás.

Es muy importante que nos vea como algo positivo, por lo que podremos coger forraje y utilizarlo para que poco a poco nos deje acercarnos más. Una vez que estemos a su lado, nos situaremos a un lado, cerca de la cabeza, para que pueda vernos y se lo daremos mientras lo acariciamos y hablamos con él. Es muy posible que no nos entienda, pero sí que entenderá el tono de voz: un tono suave le tranquilizará; en cambio, un tono agudo y/o nervioso le hará sentirse inseguro.

Nunca, bajo ningún concepto, tenemos que maltratarlo (pegar, gritar, desatenderle). Esto, además de ser un delito, no servirá para más que asustar al caballo. Además, tampoco tenemos que caminar por detrás ni por delante de él. Los caballos son animales de presa, que necesitan tenerlo todo controlado: si no saben dónde estamos, podrían darnos una coz sin que ni siquiera nos diésemos cuenta.

Hay que tener paciencia e ir paso por paso. Sólo le enseñaremos un truco nuevo cuando haya aprendido el anterior. De esta forma, le será mucho más fácil aprender.

 

¿Cómo comenzar a entrenar para domar un caballo?

Colócale el cabestro y la embocadura

El cabestro es un accesorio que nos va a ser muy útil para trabajar con nuestro caballo. Pero antes de siquiera ponérselo, deberemos de lograr que se acostumbre a nuestras manos, poniéndolas cerca de su cabeza, orejas y cuello. Hay que hacerlo lentamente, siempre estando a la vista del animal, para evitar que se asuste. Lo premiaremos con cada pequeño logro que haya conseguido.

Cuando ya se sienta mucho más cómodo, le enseñaremos el cabestroHay que dejar que lo vea y que lo huela. También es importante que le rocemos el hocico con él. Al cabo de unos días, se lo pondremos sin abrochar y veremos su reacción: si se ve tranquilo, perfecto, se lo quitaremos y al día siguiente se lo pondremos abrochado; pero si se ve nervioso, se lo quitaremos y dedicaremos un tiempo más a que se acostumbre.

Una vez que le podamos poner el cabestro sin que se sienta incómodo, le enseñaremos la brida. Haremos lo mismo que con el cabestro: se la pasaremos por la cabeza y el hocico, e incluso podemos dejar que la muerda (con cuidado). Unos días más tarde, lo acostumbraremos a la embocadura. Para que le sea más sencillo podemos colocar una capa de melaza sobre ella; de este modo, le será más agradable.

Por último, nos quedará colocarle las piezas de las orejas, sin ajustar las correas.

 

Enséñale a trabajar con el ramal

Al utilizar el ramal, podremos guiar cal caballo alrededor de un área que debe de tener un diámetro mínimo de 18 metros. Cada sesión debe durar 10 minutos al principio. Más adelante se deben de ir alargando poco a poco. Así pues, lo que haremos será colocarle el ramal en el cabestro con cuidado, sin hacer movimientos bruscos ni alejándonos del animal.

 

Aprende a mostrarte como guía

Con el ramal, podremos empezar a enseñarle algunas órdenes como ”alto”, ”de pie”, ”camina” y ”atrás”. Pero además, el caballo debe de respetar nuestro espacio. Tenemos que caminar a unos 30cm por detrás del hombro. Si se acerca demasiado, con la mano ejerceremos un poco de presión en un costado.

Importante: ser un guía no significa ser el ”amo y señor” del caballo. La teoría del ”líder de la manada” no sirve más que para que el animal viva con tensión. Pero, por supuesto, tampoco se trata de dejarle hacer todo lo que quiera: somos sus cuidadores, y tenemos que enseñarle. Tenemos que enseñarle a pensar por sí mismo, insisto, con respeto, paciencia y premios cuando haga algo bien.

 

Ponle la montura

La montura es un accesorio que nos permitirá subirnos al caballo. Para ello, tenemos que hacer lo mismo que hicimos con el cabestro: se la enseñaremos, dejaremos que la vea y la huela, y luego la sujetaremos por encima de su lomo (sin tocarlo). Si se muestra tranquilo, le colocaremos la almohadilla de la montura y se la dejaremos unos minutos. En el caso de que se muestre muy nervioso, se la quitaremos y volveremos a ponérsela en otro momento, cuando esté más tranquilo.

Una vez acostumbrado, le colocaremos la montura lentamente mientras le hablamos y le acariciamos. Se la dejaremos unos minutos y luego se la quitaremos. Haremos esto varias veces a lo largo de unos días para que poco a poco le vaya resultando familiar.

El siguiente paso será abrocharle la cincha, un poco cada día, sobretodo está nervioso o estresado. En cuanto hayamos conseguido ajustársela hasta el final, nos inclinaremos suavemente sobre su lomo. ¿Lo has conseguido? Si es así, es momento de acostumbrarlo a los estribos mientras trabajas con el ramal.

 

Entrénalo para montarlo

Con la montura y los estribos puestos, ha llegado la hora de que montemos al caballo. Para ello, lo que haremos será colocar un pie en el estribo correspondiente, y el otro en el otro estribo. Hay que tener cuidado de no patear al caballo, por lo que tenemos que subir a la montura lentamente, sin asustarle. Como premio, le daremos caricias.

Para que no surjan sorpresas desagradables, es muy importante que un jinete experimentado esté presente cuando vayamos a montar las primeras veces al caballo, ya que puede resultar muy peligroso.

 

¿Cuánto se tarda en domar un caballo?

Dependerá del propio caballo y de su jinete, pero fácilmente puede tardarse 1 año. Por este motivo es tan importancia la paciencia y respetar en todo momento al animal. Con trabajo y constancia ya verás como conseguirás muy buenos resultados.

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El caballo es uno de los animales más bellos que existen. No es de extrañar que el ser humano le haya elegido como compañero de viaje durante siglos. Su elegante cuerpo le hace único. Un cuerpo sencillo a la vez que complejo.

 

Dimensiones de un caballo

Como ocurre con el resto de animales, es prácticamente imposible establecer unas medidas generales para un caballo, puesto que esto depende de innumerables factores: la raza, el sexo, el estado de salud, etc. No obstante, y a tenor de lo observado y buscado en diversas fuentes de información, vamos a ofrecerles unos datos aproximados.

En lo que a la alzada se refiere, los machos miden alrededor de 1.42 metros, mientras que las hembras en torno al 1.40 metros. Si nos trasladamos a la cincha, en los machos es de 1.67 centímetros y las hembras 1.68 centímetros. Por último, los machos presentan una caña de 18.45 centímetros y las hembras de 17.9 centímetros.

Cambiamos de tercio, como se diría en la jerga taurina, y nos trasladamos al peso. Habitualmente, y como se ha comentado anteriormente, es difícil establecer un estándar definido. Estos animales, tanto machos como hembras, suelen tener un peso cercano a media tonelada, sobre unos 450 kilogramos.

Luego tenemos los ponis.Dentro de este grupo están todos los caballos de talla pequeña. Hay variedades, pero el poni por excelencia puede tener una altura, contando la cabeza y no solo hasta la alzada, de 1.40 metros.

 

Huesos de un caballo

Un animal tan enorme, lógicamente tiene un cuerpo muy complejo. El caballo tiene un alto número de huesos, exactamente 205.

La columna vertebral de este animal está formada por 51 vértebras, y carece de clavículas, por lo que sus patas se unen al tronco por medio de fuertes músculos y tendones que se sujetan gracias a las escapulas. Esta peculiaridad también se hace patente, precisamente, en las patas y también en los cascos.

Los caballos no tienen rodillas, aunque parezca que sí. Su rodillas están formadas por una articulación muy, pero que muy, similar a la muñeca del ser humano. El corvejón (articulación anterior a los cascos) funciona de forma parecida a la del tobillo de una persona. En las patas delanteras, el cúbito y el radio se han unido dando lugar a un solo hueso, del mismo modo que ha ocurrido la tibia y el peroné. Otra característica es que un caballo no tiene huesos en la zona baja de las patas, pero sí cuenta con un tejido especial (tejido córneo) que le sirve para absorber los impactos generados por los cascos.

Este tejido córneo también se haya en la zona externa de los cascos, recubriéndolos y haciéndoles más resistentes. Mientras tanto, el exterior de estas estructuras está dotado con cartílagos y tejidos sanguíneos como el tejido laminar.

En cuanto a los dientes, los caballos tienen, mínimo, 36 piezas bucales. De todas ellas, 12 son incisivos (en la parte delantera), cuya funcionalidad no es otra que la de morder y arrancar el pasto. Los otros 24 se dividen en molares y premolares (en la parte posterior), que son utilizados para poder masticar y triturar los alimentos, vegetales en la mayoría de los casos.

 

¿Cómo es el cuerpo de un caballo?

Si hay algo característico en un caballo es la cabeza. Esta es grande, con huesos alargados, especialmente las mandíbulas. En la parte superior se encuentra una gran frente sobre las que descansan las orejas. Unas orejas que son muy pequeñas en proporción con el resto del cuerpo, y que están situadas a ambos lados, y son móviles, lo que permite una mejora en el sentido auditivo.

Ya en el extremo final de la cabeza están la boca, el orificio nasal y el belfo (extremo de la nariz).

También se ubican a ambos lados de la cabeza los grandes ojos, que tampoco son nada pequeños. Al estar a los lados y no en una posición frontal, hacen que el caballo tenga una visión lateral. Ya en la parte posterior de la cabeza descansa la nuca.

Cabe destacar que toda la parte delantera de la cabeza recibe el nombre de testuz.

A continuación se nos presenta el cuello. Esta zona también es bastante prominente y, sobre todo, muy musculosa. Se haya entre la cabeza y lo que se conoce como la cruz (zona en la que finaliza el cuello, comienza el lomo y las extremidades delanteras). En la parte anterior está la garganta y detrás la crin (conjunto de pelos largos que recorren el cuello a lo largo del mismo).

El tronco está formado por el lomo (parte superior),  el pecho (situado justo debajo del cuello, detrás de la cabeza y es el principio del cuerpo) y la grupa (parte trasera del caballo). El pecho, en especial, debe de estar bien desarrollado, pues un pecho pequeño puede ser sinónimo de problemas de salud como interferencias en las patas delanteras.

Además de las mencionadas anteriormente, en el tronco también se encuentran muchas otras zonas como son el flanco (área localizada debajo del lomo, concretamente entre la última costilla y el muslo), el ijar (formado por los laterales del tronco) y la mama (una masa muscular carnosa que recubre la parte delantera del pecho).

Las patas es también una de las partes más complejas. Si nos trasladamos a las patas traseras, tenemos el muslo(que no es más que la zona superior de las mismas), el anca (la articulación que une las patas traseras con la cadera  o pelvis) y la nalga (parte carnosa situada en el área superior externa).  Por su parte, las patas delanteras son denominadas como piernas.

En las piernas está el corvejón (parte de la pierna ubicada detrás de la rodilla), la babilla (situada entre el muslo y la rótula), la caña (entre el corvejón y el menudillo), el menudillo (entre la caña y la cuartilla), la cuartilla (equivale a la primera falange) y el casco (una capa de tejido compacto en la que finaliza las patas y está compuesto por el casco y la corona).

Estos son las características y rasgos morfológicos de los caballos, algo interesante para todos aquellos que aman a este maravilloso animal que, como decíamos, posee una figura que le otorga una belleza y elegancia que no deja indiferente a nadie.

Me llega a mi muro de facebook esta brutal imagen que he sentido la necesidad de compartir con vosotros. Pasa todos los años, unas veces con cifras más abultadas, otras con menos, pero todos los años, cuando la virgen está de vuelta en la ermita y los rocieros emprenden el camino de vuelta con el sol de frente, en la aldea no solo quedan las basuras de la fiesta: también quedan los cadáveres de caballos muertos.
Las cifras hablan por si solas: 25 caballos muertos en 2008, 23 en 2009, 11 en 2012, 23 en 2013… respectivamente. Las justificaciones de estos inhumanos especímenes en el programa “Andalucía Directo” en 2008 no tienen desperdicio: “Es que si se les da agua al salir, sudan, y se pueden resfriar”. Sin palabras. Unos de agotamiento por largas caminatas sin descanso, otros de sed, pero en el fondo todos por la misma razón: por la inexistencia de una ley que obligue tratar a los animales como los seres vivos que son y no como objetos que se puedan usar hasta que se rompan.
Vergüenza, rabia e ira. Eso es lo que siento al ver por primera vez la otra cara del Rocío. Vergüenza de que esta sea una de las tradiciones más conocidas de Andalucía y esté construida sobre la tortura y maltrato animal. Rabia de que los mismos que le rezan a un ser superior y bondadoso agoten hasta a la muerte a los seres de, según ellos, su creación. Ira, mucha ira contra quienes ven esto año tras año y no se les revuelven las tripas.