productos caballo

como-domar-caballo-guarnicioneria-angel-rubio

Quieres saber cómo domar un caballo? Cuando acabas de adquirir uno, aunque legalmente es tuyo, en realidad él no se sentirá de la familia a menos que te ganes su confianza. No podemos olvidar que, por muy acostumbrado a la presencia de los humanos que esté, del mismo modo que no hay un sólo equino igual tampoco las personas somos iguales. Nuestro carácter, nuestra forma de actuar, nuestros movimientos,… todo es único, y nuestro futuro amigo peludo lo sabe.

Por eso, cuando nos preguntamos cómo domar un caballo tenemos que tener muy presente que a menos que lo tratemos con respeto, paciencia y cariño, no conseguiremos disfrutar de la compañía de este magnífico animal.

 

¿Cómo ganarse la confianza de un caballo?

El primer paso para aprender cómo domar un caballo reside en que el animal confíe en ti. Para ganarse la confianza de un caballo en realidad tenemos que actuar del mismo modo que lo haríamos si quisiéramos hacernos amigos de cualquier otro animal doméstico, sólo que mucho más grande y fuerte ? . Esto significa que hay que observar sus movimientos y su mirada para saber hasta dónde nos va a permitir llegar. Por ejemplo, si nos acercamos demasiado y vemos que gira su cabeza y/o empieza a mover sus patas de forma nerviosa, lo mejor será que demos un paso atrás.

Es muy importante que nos vea como algo positivo, por lo que podremos coger forraje y utilizarlo para que poco a poco nos deje acercarnos más. Una vez que estemos a su lado, nos situaremos a un lado, cerca de la cabeza, para que pueda vernos y se lo daremos mientras lo acariciamos y hablamos con él. Es muy posible que no nos entienda, pero sí que entenderá el tono de voz: un tono suave le tranquilizará; en cambio, un tono agudo y/o nervioso le hará sentirse inseguro.

Nunca, bajo ningún concepto, tenemos que maltratarlo (pegar, gritar, desatenderle). Esto, además de ser un delito, no servirá para más que asustar al caballo. Además, tampoco tenemos que caminar por detrás ni por delante de él. Los caballos son animales de presa, que necesitan tenerlo todo controlado: si no saben dónde estamos, podrían darnos una coz sin que ni siquiera nos diésemos cuenta.

Hay que tener paciencia e ir paso por paso. Sólo le enseñaremos un truco nuevo cuando haya aprendido el anterior. De esta forma, le será mucho más fácil aprender.

 

¿Cómo comenzar a entrenar para domar un caballo?

Colócale el cabestro y la embocadura

El cabestro es un accesorio que nos va a ser muy útil para trabajar con nuestro caballo. Pero antes de siquiera ponérselo, deberemos de lograr que se acostumbre a nuestras manos, poniéndolas cerca de su cabeza, orejas y cuello. Hay que hacerlo lentamente, siempre estando a la vista del animal, para evitar que se asuste. Lo premiaremos con cada pequeño logro que haya conseguido.

Cuando ya se sienta mucho más cómodo, le enseñaremos el cabestroHay que dejar que lo vea y que lo huela. También es importante que le rocemos el hocico con él. Al cabo de unos días, se lo pondremos sin abrochar y veremos su reacción: si se ve tranquilo, perfecto, se lo quitaremos y al día siguiente se lo pondremos abrochado; pero si se ve nervioso, se lo quitaremos y dedicaremos un tiempo más a que se acostumbre.

Una vez que le podamos poner el cabestro sin que se sienta incómodo, le enseñaremos la brida. Haremos lo mismo que con el cabestro: se la pasaremos por la cabeza y el hocico, e incluso podemos dejar que la muerda (con cuidado). Unos días más tarde, lo acostumbraremos a la embocadura. Para que le sea más sencillo podemos colocar una capa de melaza sobre ella; de este modo, le será más agradable.

Por último, nos quedará colocarle las piezas de las orejas, sin ajustar las correas.

 

Enséñale a trabajar con el ramal

Al utilizar el ramal, podremos guiar cal caballo alrededor de un área que debe de tener un diámetro mínimo de 18 metros. Cada sesión debe durar 10 minutos al principio. Más adelante se deben de ir alargando poco a poco. Así pues, lo que haremos será colocarle el ramal en el cabestro con cuidado, sin hacer movimientos bruscos ni alejándonos del animal.

 

Aprende a mostrarte como guía

Con el ramal, podremos empezar a enseñarle algunas órdenes como ”alto”, ”de pie”, ”camina” y ”atrás”. Pero además, el caballo debe de respetar nuestro espacio. Tenemos que caminar a unos 30cm por detrás del hombro. Si se acerca demasiado, con la mano ejerceremos un poco de presión en un costado.

Importante: ser un guía no significa ser el ”amo y señor” del caballo. La teoría del ”líder de la manada” no sirve más que para que el animal viva con tensión. Pero, por supuesto, tampoco se trata de dejarle hacer todo lo que quiera: somos sus cuidadores, y tenemos que enseñarle. Tenemos que enseñarle a pensar por sí mismo, insisto, con respeto, paciencia y premios cuando haga algo bien.

 

Ponle la montura

La montura es un accesorio que nos permitirá subirnos al caballo. Para ello, tenemos que hacer lo mismo que hicimos con el cabestro: se la enseñaremos, dejaremos que la vea y la huela, y luego la sujetaremos por encima de su lomo (sin tocarlo). Si se muestra tranquilo, le colocaremos la almohadilla de la montura y se la dejaremos unos minutos. En el caso de que se muestre muy nervioso, se la quitaremos y volveremos a ponérsela en otro momento, cuando esté más tranquilo.

Una vez acostumbrado, le colocaremos la montura lentamente mientras le hablamos y le acariciamos. Se la dejaremos unos minutos y luego se la quitaremos. Haremos esto varias veces a lo largo de unos días para que poco a poco le vaya resultando familiar.

El siguiente paso será abrocharle la cincha, un poco cada día, sobretodo está nervioso o estresado. En cuanto hayamos conseguido ajustársela hasta el final, nos inclinaremos suavemente sobre su lomo. ¿Lo has conseguido? Si es así, es momento de acostumbrarlo a los estribos mientras trabajas con el ramal.

 

Entrénalo para montarlo

Con la montura y los estribos puestos, ha llegado la hora de que montemos al caballo. Para ello, lo que haremos será colocar un pie en el estribo correspondiente, y el otro en el otro estribo. Hay que tener cuidado de no patear al caballo, por lo que tenemos que subir a la montura lentamente, sin asustarle. Como premio, le daremos caricias.

Para que no surjan sorpresas desagradables, es muy importante que un jinete experimentado esté presente cuando vayamos a montar las primeras veces al caballo, ya que puede resultar muy peligroso.

 

¿Cuánto se tarda en domar un caballo?

Dependerá del propio caballo y de su jinete, pero fácilmente puede tardarse 1 año. Por este motivo es tan importancia la paciencia y respetar en todo momento al animal. Con trabajo y constancia ya verás como conseguirás muy buenos resultados.

Los-cambios-climaticos-responsables-de-la-diversificacion-de-los-caballos-guarnicioneria-rubio-doma-vaquera-talavera

Las variaciones en el clima provocaron adaptaciones en el entorno, lo que condicionó su tamaño corporal y otros rasgos.

Durante el Mioceno medio, hace unos 18 millones de años, las especies de caballos empezaron a proliferar debido a una serie de rápidas adaptaciones en respuesta a la expansión de un nuevo entorno: las praderas. La hipótesis afirmaba que los cambios en el tamaño corporal y los dientes de los caballos habrían sido fundamentales en esa gran diversificación, un escenario que en evolución se conoce como “radiación adaptativa”.

“Según la teoría clásica, los caballos que poblaban Norteamérica en ese momento habrían cambiado más rápido al desarrollar una dentadura más resistente a la abrasión, típica de una dieta rica en pasto. Además, se habrían hecho cada vez más grandes como requisito para aumentar la efectividad de la digestión de esta comida menos nutritiva y como estrategia contra los depredadores en los nuevos espacios abiertos”, explica Juan López Cantalapiedra, investigador del CSIC y el Museum für Naturkunde de Berlín (Alemania).

Un estudio, publicado esta semana en Science y liderado por el científico español, revela que en realidad fueron los cambios climáticos, entendidos como factores del entorno, los principales responsables de la gran diversificación de los caballos, caracterizada por una rápida acumulación de especies durante los últimos 20 millones de años.

Los científicos analizaron 140 especies, la gran mayoría extintas, para sintetizar décadas de estudios del registro fósil de los caballos en todo el planeta. Los resultados demuestran que el tamaño y la dentición no evolucionaron tan rápido, de hecho, las radiaciones dieron lugar a especies muy similares en ecología y forma.

Ecosistemas diferentes

Para los investigadores, los factores externos del entorno, más que la evolución de esos rasgos morfológicos, influyeron en la rápida acumulación de especies. “Los cambios ambientales habrían provocado la fragmentación de los ecosistemas a escala global, lo que dio lugar a poblaciones aisladas de caballos, diferentes genéticamente, pero con morfologías similares”, apunta Manuel Hernández Fernández, investigador de la Universidad Complutense de Madrid en el Instituto de Geociencias.

“También afectaron a la productividad, generando ecosistemas con suficiente energía para mantener varias especies muy similares”, añade José Luis Prado, investigador de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (Argentina).

Los cambios climáticos también facilitaron las dos grandes dispersiones de los caballos desde América a Eurasia. Estas dispersiones tuvieron lugar, respectivamente, hace unos 11 y cuatro millones de años a través del estrecho de Bering. En ambas ocasiones los caballos entraron posteriormente a África desde Eurasia.

“En esos momentos volvieron a diferenciarse multitud de nuevas especies de caballos repentinamente, pero no hubo cambios especialmente rápidos en sus rasgos morfológicos”, agrega María Teresa Alberdi, investigadora del CSIC en el Museo Nacional de Ciencias Naturales.

guarnicioneria-angel-rubio-talavera-de-la-reina-doma-vaquera-hipica-Guarnicionería-Ángel-Rubio

Los Reyes Magos vienen de camino a Tienda Guarnicionería Ángel Rubio, como cada año. Para cargar los regalos que has pedido, esos que tienen que ver con el deporte que más te gusta, la equitación.

En Guarnicionería Ángel Rubio siempre estamos pensando en ti y por eso queremos que te lleguen a tiempo. Que junto a tu zapatilla aparezca esa cabezada preciosa que querías estrenar para tu caballo, por ejemplo.

Un día hípico con toda la ilusión que esperamos en Guarnicionería Ángel Rubio.

Quizás el día de Reyes es el que más ilusión nos hace, el que estamos esperando todo el año, desde que somos niños.

Dejamos la zapatilla, junto con algo de comer y beber para los reyes de Oriente, esperando que nos traigan todo aquello que hemos pedido.

No siempre es así, porque a veces no nos hemos portado todo lo bien que deberíamos.

Pero desde tu tienda hípica favorita, Guarnicionería Ángel Rubio, sabemos que este año sí, este te has portado de maravilla. Y sus majestades lo saben.

Ya nos dirás si ha sido así.

caballo-guarnicioneria-rubio-doma-vaquera-cola-crin-cosmetica-peinado

No sólo nos preocupamos por la salud y bienestar de nuestro caballo. También nos gusta que éste tenga un aspecto sano y cuidado. Una crin y cola limpia y brillante pueden mejorar casi al cien por cien el aspecto de nuestro caballo.

Transmite elegancia y clase

A todos nos gusta que nuestro caballo luzca resplandeciente, radiante y que el color y brillo de la crin sea único y envidiable. Pero… ¿Cómo conseguimos mantener en buen estado la crin y cola de nuestro caballo?

Debemos tener en cuenta que, dependiendo de qué raza de caballo tengamos, el cuidado de la crin y cola variarán.

Si tenemos un caballo español y queremos que tenga unas crines largas y fondosas, no le debemos cepillar cada día la crin. Durante el cepillado se suelen partir los pelos con facilidad. Lo ideal sería cepillarlo cada dos días usando un peine o cepillo especial para crines de cerdas anchas. Antes de empezar es recomendable separar el cabello del caballo en mechones y eliminar los nudos grandes con los dedos. De esta forma evitaremos causarle tirones molestos, dolorosos y partirle los mechones.

Una vez desechos los nudos con las manos, toca cepillar la melena. Se debe peinar comenzando desde la zona interior y continuando en esa dirección para evitar arrancarle el caballo.

Y cuando limpiamos a nuestro caballo nunca se debe pasar el fleje por las crines. Éstas deben secarse solas al aire libre y una vez secas, procedemos a cepillarlas. Recordad, la clave de una crin y cola reluciente deriva del correcto cuidado.

Protagonista de poemas y cuadros de pintores reputados, adorado en Gran Bretaña y comparado a las estrellas del fútbol, a las que superaría en las cifras de un traspaso si el príncipe Khalid Abdullah, su propietario, hubiera accedido a venderlo.

Frankel, purasangre inglés de cuatro años, es el mejor caballo de carreras de la historia. 14 carreras, 14 victorias en dos años. Pero su vida en los hipódromos forma parte ya del pasado, desde que el 20 de octubre obtuvo en Ascot su último triunfo. Abdullah anunció entonces que Frankel se retiraba para ejercer de semental.

Una pena para los seguidores del turf, que han visto crecer la imparable leyenda de Frankel en sólo dos años, desde su primer triunfo, pero una operación económica enorme para su propietario, ya que la valoración en el mercado del caballo más popular del mundo, 130 millones de euros, no se ha construido por sus holgadas victorias, que han reportado unos 4 millones de euros, sino por su potencial como semental.

Tiene a 200 yeguas en la lista de espera para ser cubiertas por Frankel, a razón de unos 130.000 euros por apareamiento. Se espera que su vida de semental se prolongue tres lustros, y las ganancias que Abdullah puede llegar a recibir por ello alcanzan esos 130 millones que dicta el mercado.

“Verle en acción es como ver a Muhammad Ali o Leo Messi”, suspira Blaine Ward, escritor del poema dedicado al célebre equino. Un caballo campeón, Galileo, y una yegua veloz, Kind, se cruzaron para dotar a Frankel de unos genes privilegiados.

En memoria de Billy Frankel, mítico preparador muerto por leucemia, recibió su nombre, y el cáncer ha seguido rodeando su vida porque su actual entrenador, Henry Cecil, lucha contra un tumor estomacal.

Frankel ha convencido a Cecil, 43 años de carrera y 75 triunfos en el ‘templo’ de Ascot, de que es “el mejor caballo que he visto en mi vida”, y ha conseguido que un jockey considerado del montón,el irlandés Tom Queally, haya entrado también en la historia porque es el único que le ha montado en sus 14 victorias.

Le midieron una velocidad de 40 millas por hora (64 km/h) y desmontó las teorías que aseguraban que sólo era capaz de ganar en carreras de una milla al seguir venciendo cuando saltó a distancias superiores.

Frankel no vencía, abusaba de sus rivales, a veces por seis o siete cuerpos, hasta lograr la mejor marca, y tiene el mejor ranking de la historia en ‘Timeform’, la tabla que mide la clase de los caballos.